I Sobre Números Cifras & Estadísticas

​Transposiciones Patrias # 2, 3, 4.
Instalación.

Artista: Jorge Luis Vaca Forero

Curadora: Ana Maria Lozano.

Jorge Luis Vaca Forero

Es la memoria la que permite, por otra parte, tener consciencia de sí y de esta manera, atando el presente con el pasado, ir construyendo una identidad, una identificación. Esto mismo puede plantearse ya no en clave de individuo, sino en clave de nación. Así, para Homi Bhabha, pensador indo-inglés, a la nación se le canta por medio de las iteraciones, de los rituales que se repiten día a día y van construyendo ellos mismos una estructura de re- conocimiento nacional, unos entendimientos identitarios, una estructura afectiva que establezca lazo entre los nacionales.De allí que entendiera que las palabras nación y narración son contiguas, están asociadas.

A mi modo de ver, las diversas piezas que están incluidas en esta muestra, señalan de forma sugestiva hacia este nodo de ideas. Hacen referencia a tres ejes relacionados con esa nación que no sabe del todo narrarse, que lleva años sin revisar sus mitos de fundación, que no logra articular el tiempo pasado con el pre- sente. Por una parte, aluden a la amnesia nacional, a su dificultad de recordar y a su pronta capacidad de olvido. Por otra parte, a la ansiosa necesidad de construir procesos de memoria, en el marco del conflicto y del posconflicto, justamente en un país que por lineamientos estatales abandonó por decreto la narración de su propia historia (A partir de 1984 la asignatura de historia se eliminó de los colegios) Deliberadamente al azar, el artista deja dispuesto desde un inicio lienzos en blanco para que el mundo exterior impregne su propio dibujo: como las marcas (y, a veces, también las cicatrices), estas exhiben la maravillosa acción de un deterioro que ha sido luego fijado y preservado para exhibirse. Acción conjunta del sol, la lluvia y el viento, la tierra y el polvo que, como hasta las larvas de mosquito o zancudo registradas so- bre la superficie de estas telas, denomina, acaso lacónicamente, “

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Dibujos del tiempo”: contacto de una piel interpuesta ante una atmosfera (por momentos grata, adversa, inclemente o atroz) a la cual, en dosis mejor controladas, también vamos constantemente expuestas/os, lenta y hasta bellamente añejadas/os, aprovechan- do de cuando en vez algunos ámbitos cálidos o templados que no registran aun el abandono que advierte ser más frecuente en mu- chos lugares a causa del auge inminente de los climas extremos: aquellos que antes pensábamos solo imaginables en otros planetas.

Por último, un tercer eje relacionado con repeticiones cíclicas, en el marco de las que, a pesar de la verbalización, en un país muy centrado en la palabra, en el marco del anuncio y de ejerci- cios de restauración, una y otra vez se suceden los mismos tipos de atentados, de violencias, de pérdidas, como si el país estu- viera anclado en un momento histórico, condenado a la eterna repetición de los mismos males sin sentido. El borrón, la repe- tición que anula el sentido, el gesto maquínico y ciego, el ciclo que inicia una y otra vez, la voz de alarma que se alza dentro de un contexto desestructurado, son elementos que conforman las herramientas expresivas de este grupo de piezas de Jorge Luis Vaca. Todos ellos están atados transversalmente por el mapa, por la cartografía que, señalada una y otra vez, recuerda insis- tentemente cual es el territorio desde el que se fronteriza el ol- vido y en el que se ejecutan los presentes ejercicios de memor

Texto Ana Maria Lozano

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